lunes, 12 de enero de 2026

Expresiones: En boca cerrada...y A palabras necias, oídos sordos.

Los refranes son reflejos de la experiencia colectiva de una comunidad, ya que a través de ellos, se transmiten valores, normas y lecciones de vida de generación en generación. En muchas culturas, los refranes son utilizados para educar a los jóvenes, ofrecer consejos y resolver conflictos. 

En boca cerrada no entran moscas.

Este refrán tiene un significado implícito que se puede interpretar de las siguientes maneras:     

    Es mejor quedarse callado que equivocar

 Es recomendable pensar antes de hablar.

  Es preferible observar antes de hablar.

 Es mejor no hablar de política con ellos que no tienen nuestra misma opinión.


Existen varios dichos en la lengua española que apelan a la prudencia en el hablar. Algunas de sus variantes son:

 “Por hablar poco, nada se pierde” 

“El poco hablar es oro y el mucho hablar es lodo”

“Por la boca muere el pez” (cuando el pez abre la boca para comer siempre hay un riesgo de ser pescado).

A palabras necias, oídos sordos.


Su origen se remonta a la Antigua Grecia, donde se cuenta que un hombre hablador se disculpó con Aristóteles tras una larga conversación. Aristóteles respondió que no había necesidad de disculpas porque estaba pensando en otras cosas y no había entendido una sola palabra.

Este refrán, en particular, nos enseña a ignorar comentarios insensatos o malintencionados, promoviendo la paz mental y la resiliencia emocional.


Su significado es claro: no debemos permitir que las palabras sin fundamento nos afecten.

Aunque algunos refranes pueden parecer anticuados, muchos siguen siendo relevantes hoy en día. En un mundo donde las opiniones y críticas están a un clic de distancia, recordar refranes como “A palabras necias, oídos sordos” puede ser una estrategia útil para mantener la calma y la perspectiva. 



 

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